Una Herramienta para Cuidar la Salud Musculoesquelética en el Trabajo
En los últimos años, los trastornos musculoesqueléticos (TME) se han convertido en el problema de salud relacionado con el trabajo más frecuente en Europa. Según la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo (EU-OSHA), más de la mitad de las personas trabajadoras experimentan dolor o molestias relacionadas con TME en algún momento de su vida laboral.
Y no solo se trata de molestias físicas. Los TME afectan al bienestar emocional, al rendimiento, a la productividad y, por supuesto, tienen un impacto económico importante para empresas y sistemas de salud.
Tabla de contenidos
¿Por qué aumentan los TME?
La Agencia señala algunos factores clave que están influyendo en este problema:
- El envejecimiento de la población activa.
- El aumento del empleo en el sector servicios.
- La digitalización y el trabajo sedentario frente al ordenador.
- Nuevos modelos laborales con altos niveles de presión y multitarea.
- Posturas mantenidas y movimientos repetitivos.
¿Qué puede aportar la Técnica Alexander?
La Técnica Alexander es un método educativo que ayuda a tomar conciencia de cómo usamos nuestro cuerpo en las actividades cotidianas: al sentarnos, caminar, hablar, tocar un instrumento, o realizar nuestro trabajo.
Más que enseñar “postura correcta”, la Técnica Alexander nos ayuda a:
- Reconocer los patrones de tensión inconscientes.
- Recuperar una coordinación corporal más natural y eficiente.
- Reducir el esfuerzo y la carga muscular.
- Mejorar la autogestión del bienestar corporal en el día a día.
No se trata de fortalecer ni de hacer estiramientos, sino de aprender a moverse con menos tensión y más libertad.
Lo que dice la evidencia científica
Diversos estudios han mostrado beneficios importantes en personas con problemas musculoesqueléticos.
Entre los resultados más destacados:
Beneficio Observado | Evidencia |
Reducción del dolor hasta un 86% | Stallibrass (2002), Little (2008) |
Disminución de las limitaciones funcionales | Woodman y Moore (2012) |
Mejora del equilibrio, tono y coordinación | Cacciatore (2005, 2010), Shafarman (2010) |
Mejor ergonomía en cirujanos durante intervenciones | Reddy (2011) |
Mejora de la calidad de vida y la gestión del dolor crónico | McClean y Wye (2012) |
Aumento de la autoconfianza y la autoregulación emocional | Stallibrass (2002) |
Aunque todavía hacen falta más estudios a gran escala, la evidencia disponible es consistente: la Técnica Alexander puede ser una herramienta eficaz y sostenible para prevenir TME.
Experiencias reales en empresas
Algunas empresas y organizaciones ya han incorporado la Técnica Alexander como parte de sus programas de salud laboral. Por ejemplo:
- Siemens AG (Suiza)
- Chevron-Texaco (Estados Unidos)
- Compañía de seguros D.E.V.K. (Alemania)
- Hospital Pediátrico de Cincinnati
En la empresa suiza Victorinox, donde existe una fuerte carga de trabajo manual, la Técnica Alexander se integró incluso como parte de la cultura organizacional. Según su jefe de producción:
“La Técnica Alexander se convirtió en una herramienta principal para la prevención de problemas musculoesqueléticos. Si los empleados aprenden, funciona”.
¿Para quién es útil?
- Personas que trabajan sentadas muchas horas.
- Profesionales con movimientos repetitivos o posturas estáticas.
- Trabajadores con alta carga emocional o estrés.
- Profesiones que requieren presencia y comunicación.
- Artistas y deportistas que buscan mejorar su rendimiento.
Conclusión
Los TME no solo son un problema físico, sino también emocional. La Técnica Alexander ofrece una forma práctica y educativa de abordarlos, ayudando a las personas a mejorar su bienestar corporal en su trabajo y su vida diaria.
No se trata de una intervención rápida, sino de un proceso de aprendizaje consciente con beneficios duraderos, profundos y altamente integrables en la rutina laboral.


