Sobre mí

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Germana Gómez Profesora Técnica Alexander
Germana Gómez - Profesora Técnica Alexander

Sigo aprendiendo sobre la Técnica Alexander cada día, me maravilla su profundidad. Cuando tuve mis primeras sesiones individuales nunca pensé que me iba a dedicar a enseñarla. Por aquel entonces, el Leeds College of Music ofrecía sesiones individuales a todos los estudiantes de música y yo me encontraba haciendo una estancia de un curso.

Después hice la formación de tres años en Técnica Alexander principalmente para mí, por mi propio desarrollo personal, no tanto pensando en ser profesora, pero pronto sentí el entusiasmo por compartir con los demás lo que la me permitía ver y entender.

Tuve dolor de espalda durante muchos años y dejé de tocar el piano después de mucho tiempo de frustración. Sé lo que significa para un músico tocar con dolor, con demasiada tensión, bloquearte y no saber qué está pasando. Con esa tensión no podía avanzar o lo hacía con mucho esfuerzo. Pensaba que tocar tensa era parte de mí y que eso no podía cambiar. Consulté varios profesores de piano y probé muchas terapias a lo largo de los años posteriores. Fue una búsqueda larga en la que me fui alejando más y más de la música.

Sin embargo, hoy me siento agradecida de haber recorrido ese camino porque lo que me esperaba iba mucho más lejos de lo que me podía imaginar. Más allá de resolver esa tensión a la hora de tocar pude llevar ese desarrollo personal a mi vida. Descubrí que podemos regular nuestro tono muscular en cualquier momento, parar, respirar, sentir. Sigo formándome y descubriendo en mí misma todo lo que ofrece la Técnica Alexander. Nunca deja de sorprenderme lo que me aporta, a mí y a las personas que se acercan a aprenderla.

Germana Gómez

Mi trabajo es mi pasión

Hoy sigo aprendiendo y disfrutando con cada clase que imparto. La Técnica me recuerda constantemente que podemos parar, respirar y conectar.

GERMANA GÓMEZ

Formación y trayectoria

Todas estas formaciones han ido alimentando mi manera de enseñar. Para mí existe un hilo continuo que las enlaza, una experiencia que fue abriendo la puerta a la siguiente, como un camino que se despliega paso a paso y que todavía sigo recorriendo.

He tenido el privilegio de impartir clases en los conservatorios superiores de Málaga, Granada y Jaén, dentro de la especialidad de Educación Postural, además de realizar talleres en empresas y espacios dedicados al bienestar.

Hay una palabra que quienes vienen a mis sesiones repiten con frecuencia: tranquilidad. Se marchan con una sensación de calma, de espacio interno, como si hubieran recuperado algo valioso que estaba ahí, esperando ser escuchado.

Este trabajo me llena profundamente. Me permite contribuir al bienestar de otras personas mientras cuido también el mío, y me invita cada día a seguir aprendiendo, investigando y descubriendo nuevas maneras de comprendernos. Porque no hay dos procesos iguales, y en esa singularidad está la belleza del encuentro.

Personas que confían en mi trabajo
Testimonios